sábado

Desayuno con FACUNDO...

Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere.
Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?
FACUNDO CABRAL



Nunca compré ni copié alguno de sus discos, sin embargo sé de memoria algunas de sus canciones y me gusta cantarlas cuando voy sola conduciendo mi auto.
Nunca asistí a ninguno de sus conciertos como tampoco voy a ningún otro show de la mayoría de mis estrellas preferidas; por lo general siempre he sido muy distante del mundo del espectáculo y únicamente asisto a conciertos de música clásica o de jazz.
El me gustaba...lo escuché muchas veces por la radio y lo vi muchas más por televisión. Disfruté enormemente escuchar sus entrevistas, originales y divertidas.
Fue sin duda un gozador de la vida, la cual vivió intensamente minuto a minuto. Era fácil percibir en EL su gran pasión; fue un ser singular, distinto y hasta cierto punto extravagante.
Sus canciones acompañaron mis años de juventud y mis recuerdos; momentos de aprendizaje, de soledad, de alegría y por supuesto, de amor.
Sus citas y frases expresando su peculiar sentido sobre la humanidad y la felicidad siempre me hicieron suspirar. Conforme maduré y me volvía más adulta, cada una de sus palabras cobró en mí un gran significado.

Me topé con él personalmente una mañana en un legendario hotel de la ciudad de Monterrey, en México, hace poco más de 10 años.
Esa mañana el cantautor y poeta desayunaba en compañía de otra persona en el elegante restaurant delGran Hotel Ancira de Monterrey, mientras en otra mesa compartía yo, acompañada por otras mujeres, el exquisito buffet que tradicionalmente ofrece, hasta la fecha, ese restaurant.
Desde que llegó y ocupó su mesa cerca de la nuestra llamamos su atención. Miraba y miraba hacia donde nosotras charlábamos. Éramos varias mujeres de distintas edades, bien arregladas y puedo decir sin falsa humildad que muy  guapas.
Pienso que de alguna forma le resultamos atractivas e interesantes, un grupo de mujeres feministas comprometidas con la causa y sin poner mucha atención al resto de los comensales.

Ninguna de mis acompañantes se percató de su presencia… solamente yo.
Días antes había leído en los diarios algunos anuncios de sus presentaciones en la ciudad, así que cuando lo vi llegar, no me sorprendió que fuera él; alto con su cabello rizado y sus grandes y profundos ojos. En esa época el Gran Hotel Ancira era el lugar preferido de algunas celebridades que llegaban a Monterrey y se hospedaban ahí.
Desde su mesa nos miró muy atento, sonreía y saludaba de lejos de forma coqueta….vaya si lo recuerdo!
Por más que yo les comentaba a mis compañeras lo que estaba ocurriendo con el personaje de la mesa continua, ninguna lo identificó ni recordó de quien se trataba.
Qué extraño! …pero como en gustos se rompen géneros, entendí que no todas las mujeres tenemos las mismas aficiones.
Así transcurrió el desayuno mientras yo respondía con sonrisas a sus saludos.
Por fin se levantó de su silla al terminar su desayuno ya listo para abandonar el restaurante se dirigió a nuestra mesa; de forma muy amable, con su gran voz, su acento argentino, su gran encanto y abriendo sus inmensos ojos negros, nos deseó un excelente día, expresando bellas palabras que a mí me hicieron tocar el cielo…además agregó muy galantemente que éramos un grupo de mujeres muy hermosas, sonrió y se retiro.
Yo me sentí cautivada aunque mis compañeras se quedaron confundidas ante tal amabilidad inesperada, pero seguramente  halagadas por sus elocuentes palabras.
Sin duda fue un hombre que gustó mucho de las mujeres, y las mujeres gustamos de él.

Descanse en paz el inolvidable FACUNDO CABRAL.


8 comentarios:

  1. Ricos encuentros que nos da la vida. Un abrazo mi querida Ana. Gracias por compartir

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  2. paty delgadillo0:15

    Wow Anita me encanta tu narración me hubiera fascinado conocerlo pero como tu solo atraves de sus canciones descanse en paz

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  3. te confieso que me da pereza leer cuando veo cosas tan largas, pero honestamente me encanta tu forma de escribir y expresarte. gracias por compartir y espero conocer mas y mas!!!

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  4. Anónimo0:59

    Que bella experiencia Ana ! , sabes que en su tierra la mía era amado y hoy como dijiste en twitter es un día de luto , tambien agregue que el diría así tenía que ser .
    Tú tiene el poder de emocionarme cada día , pero hoy mucho más con este tu homenaje a Facundo .
    Gracias por compartir tu viviencia .
    Un abrazo enorme , desde Argentina hasta tu bella tierra de México !!
    Liliana

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  5. Que lindo y afortunado encuentra! Bonita huella,bonito recuerdo. Se alcanza la inmortalidad cuando se nos recuerda! Un abrazo Ana

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  6. Un momento inesperado y especial Ana! Son esos instantes los que se atesoran y conforman nuestra memoria feliz. Gracias por compartir tu recuerdo.

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  7. Fue una muy grata experiencia,
    que bueno es el compartir esta anécdota.
    Un saludo Ana.

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  8. Yo también estoy sorprendida que mucha gente no sepa quien es y sin embrago conozcan sus canciones. Descanse en paz.

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