"Todos somos humanos. Dios nos creó de la tierra
¿Por qué no podemos casarnos o amarnos? "
Esta es una historia que está ocurriendo ahora, en Afganistán.
No es un cuento ni una leyenda de enamorados de hace un siglo.
Esta semana, la prensa mudial nos describió la terrible historia de una joven pareja de afganos, cuyo pecado de amor desató una terrible polémica mundial que ha cobrado incluso una muerte.
Ella se llama Halima Mohammedi y su novio es Rafi Mohammed.
La historia no ha concluido. La joven mujer enamorada, está amenazada de muerte por su propia familia tan solo por haberse enamorado de un joven hombre que ella eligió y no su familia, saliéndose así de la tradición de los "matrimonios arreglados".
Los dos enamorados se conocieron en una fábrica de helados en la ciudad de Herat y al instante cupido los flechó.
Un romance entre adolescentes de diferentes etnias es definitivamente algo no aprobado por las tradiciones afganas. Las familias están dispuestas a hacerles pagar con sus propias vidas esta terrible desobediencia.
En julio pasado, un grupo de hombres detectó a la pareja que viajaban juntos en un automóvil. Una multitud de más de 300 personas se congregó en torno a ellos pidiendo que fueran lapidados y colgados.
Las fuerzas de seguridad llegaron a tiempo al lugar y los rescataron, pero la multitud estalló en ira exigiendo castigo. Se violentaron, incendiaron autos e irrumpieron en la central de la policía. El saldo de esos disturbios ya cobró un muerto, la central de policía incendiada y un par de jovencitos encarcelados en una cárcel juvenil. Su suerte ahora depende de un inestable e inoperante sistema legal.
